Tu plan de deuda en una hoja

Llegaste al final del curso. Viste un montón de piezas sueltas: deuda buena y mala, tasas, historial, apalancamiento, las 3 preguntas antes de pedir un…

¿Qué vas a aprender?

📊

Armar una radiografía completa de tus deudas con sus datos clave

🧠

Clasificar cada deuda por tipo y por costo para saber a cuál atacar primero

🔄

Integrar las herramientas del curso en un plan de deuda de una sola página

Llegaste al final del curso. Viste un montón de piezas sueltas: deuda buena y mala, tasas, historial, apalancamiento, las 3 preguntas antes de pedir un crédito. Ahora las juntamos todas en una sola cosa: un plan de deuda que entra en una hoja. La idea es que cualquier día puedas mirar esa hoja y saber exactamente dónde estás parado y qué sigue.

El plan tiene cuatro pasos, y van en orden.

Paso 1 — La radiografía. Antes de decidir nada, tenés que ver tu deuda completa. Hacé una lista con TODAS tus deudas, una por línea, con cuatro datos cada una: cuánto debés, qué tasa te cobra (o si la inflación la licúa), cuánto pagás por mes y cuándo terminás de pagarla. El enemigo número uno de la deuda no es la tasa: es no saber cuánto debés en total. La radiografía rompe esa niebla.

Paso 2 — Clasificá. Con la lista delante, etiquetá cada deuda con dos preguntas. Primera: ¿es productiva (genera más de lo que cuesta, como un crédito para tu laburo) o de consumo (financia algo que se esfuma)? Segunda: ¿es cara o barata? Una deuda cara te cuesta mucho más de lo que rendiría tener esa plata ahorrada; una barata es la que la inflación va licuando. Esas dos etiquetas te dicen, de un vistazo, qué deuda es un problema y con cuál podés convivir tranquilo.

Paso 3 — Decidí el frente. Acá el plan se bifurca según cómo venís:

  • Si tenés deuda que te ahoga (las cuotas se comen tu sueldo, pagás mínimos, una tarjeta tapa a la otra) → el frente es salir. Elegís un método de pago y cortás la fuente que la alimenta.
  • Si estás ordenado (las cuotas no te asfixian, sabés lo que debés) → el frente es usar el crédito con criterio. Antes de cada deuda nueva, las 3 preguntas, y que la cuota nueva no se pase del 25% de lo que te queda libre.

Paso 4 — Construí a futuro. Pase lo que pase hoy, el plan mira para adelante: cuidás tu historial pagando en fecha, te endeudás en la moneda en la que cobrás, y tenés tu fondo de emergencia (3 a 6 meses de gastos) para no volver a caer en deuda cara ante el primer imprevisto.

Conceptos clave

La idea

Todo el curso en una hoja

Las piezas sueltas —deuda buena y mala, tasas, historial, las 3 preguntas— se juntan en un plan de cuatro pasos que entra en una página. Lo mirás cualquier día y sabés dónde estás y qué sigue.

El enemigo número uno de la deuda no es la tasa: es no saber cuánto debés en total.

Pasos 1 y 2

Primero ver, después clasificar

**Radiografía:** listá TODAS tus deudas con cuatro datos cada una —monto, tasa, cuota y plazo—. **Clasificá:** etiquetá cada una como productiva o de consumo, y como cara o barata. Esas etiquetas te dicen de un vistazo cuál es un problema.

Paso 3

Elegí tu frente

Paso 4 y cierre

Construí para no recaer

Mirá para adelante: buen historial pagando en fecha, endeudarte en la moneda en la que cobrás, y el fondo de emergencia (3 a 6 meses) primero, para que un imprevisto no te devuelva a la deuda cara.

La deuda no es tu enemiga. El descontrol sí — y se cura con información.

Seguí la lección completa

Practicá con un caso real, respondé el quiz y sumá tu progreso. Es gratis: educación financiera diseñada para Argentina.