No toda deuda es mala. La diferencia clave está en para qué te endeudás y si podés pagarlo.
Deuda productiva (o "buena"):
Es deuda que genera un beneficio futuro mayor al costo del préstamo.
- Crédito hipotecario: comprás un activo que tiende a mantener o ganar valor (ojo: los hipotecarios UVA ajustan la cuota por inflación, lo cual implica un riesgo si tu ingreso no acompaña)
- Crédito educativo: aumenta tu capacidad de generar ingresos
- Financiación para emprender: si el negocio genera más de lo que pagás de cuota
Deuda de consumo (o "mala"):
Es deuda que financia cosas que se consumen o pierden valor rápidamente.
- Financiar vacaciones con tarjeta y pagar el mínimo
- Sacar un préstamo personal para comprar ropa o electrónica
- Usar la tarjeta para llegar a fin de mes todos los meses