Ya sabés que hay deuda que suma y deuda que complica. Pero queda una pregunta más concreta: ¿cómo sabés si lo que debés es demasiado? La respuesta no es un sí o un no — es un número que podés calcular vos mismo.
El cálculo: tu ratio deuda/ingreso
Es más simple de lo que suena. Hacés dos cosas:
- Sumás todas tus cuotas mensuales: tarjeta, préstamo personal, el plan del celular, la cuota del auto, lo que sea que pagás todos los meses.
- Dividís ese total por tu ingreso neto (lo que te queda en la mano después de descuentos, no el sueldo bruto).
El resultado, en porcentaje, te dice qué parte de lo que ganás ya está comprometida en deudas antes de que empiece el mes.
Un ejemplo para fijar la idea (cifras de ejemplo): si entre todas tus cuotas pagás $300.000 por mes y tu ingreso neto es $1.000.000, tu ratio es 300.000 ÷ 1.000.000 = 30%. De cada peso que entra, 30 centavos ya tienen dueño.
El umbral clave: 30%
La referencia que se usa es esta: cuando las cuotas superan el 30% de tu ingreso neto, entrás en zona de riesgo. No es una alarma que suena de golpe a los 31 puntos — es una línea orientativa. Pero cuanto más te alejás para arriba, menos aire te queda para vivir y para bancar cualquier imprevisto.
Y ese es el punto de fondo: la meta no es tener cero deuda, es tener una deuda manejable. Manejable significa que la pagás cómodo, sin ahogarte, y que si la heladera explota o se corta un ingreso, te queda margen para no caer en la trampa de usar una tarjeta para pagar otra.