Tenés un excedente este mes y dos frentes abiertos: una deuda que estás pagando y ganas de empezar a ahorrar. ¿A dónde mandás la plata primero? La respuesta sale de comparar dos números: la tasa de tu deuda contra el rendimiento que esperarías de ese ahorro.
La idea central: cancelar deuda es un rendimiento garantizado
Cuando cancelás una deuda que te cobra, por ejemplo, una tasa alta, dejás de pagar esos intereses. Esa plata que ya no se va en intereses es, en la práctica, lo que "ganás". Y a diferencia de cualquier inversión, ese ahorro es seguro: no depende de cómo le vaya al mercado. Por eso se dice que pagar deuda cara rinde como una inversión sin riesgo.
La comparación, en criollo:
- Si tu deuda te cuesta más de lo que esperarías rendir ahorrando → conviene atacar la deuda primero. Le ganás más a cada peso bajando esa deuda.
- Si tu deuda te cuesta menos de lo que rendiría el ahorro → tiene más sentido ahorrar y pagar la deuda en sus tiempos.
Lo que casi siempre gana: la deuda de tarjeta
El saldo de tarjeta y los créditos personales suelen tener tasas muy por encima de lo que rinde un ahorro tranquilo. Por eso, frente a una deuda cara, ponerle plata encima casi siempre le gana a ahorrar: el "rendimiento" de sacártela de encima es altísimo y seguro.