Presupuestar con ingreso variable

Si cobrás distinto cada mes — changas, monotributo, comisiones, trabajo por proyecto — presupuestar parece imposible. ¿Sobre qué número planificás si no…

¿Qué vas a aprender?

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Identificar el piso de tus ingresos a partir de varios meses de cobro

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Armar tu presupuesto sobre ese piso en lugar del promedio o el mejor mes

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Usar los meses buenos para reforzar tu colchón en vez de inflar tu nivel de vida

Si cobrás distinto cada mes — changas, monotributo, comisiones, trabajo por proyecto — presupuestar parece imposible. ¿Sobre qué número planificás si no sabés cuánto va a entrar?

La respuesta corta: presupuestá sobre el piso, no sobre el promedio ni sobre el mejor mes.

¿Qué es el piso?

Es el mínimo razonable que cobrás en un mes flojo. Para encontrarlo, mirá lo que cobraste en los últimos meses (cuantos más, mejor) y quedate con los meses peores, no con el mejor. Ese número bajo es tu piso: la base sobre la que vas a construir.

¿Por qué no el promedio?

El promedio te miente. Si un mes cobrás $1.500.000 y al siguiente $500.000, el promedio es $1.000.000 — pero el mes que cobrás $500.000 vas a estar corto si gastaste como si tuvieras un millón. El promedio asume que los meses buenos compensan a los malos en tiempo real, y no es así: los gastos llegan cada mes, los ingresos no.

¿Por qué no el mejor mes?

Porque ajustás tu nivel de vida para arriba (alquiler más caro, más suscripciones, salidas) y cuando llega el mes flojo no podés bajar esos gastos de un día para el otro. Te queda un agujero.

La regla: cubrí tus gastos esenciales con el piso. Lo que entra de más en un mes bueno no es para gastar — es para tu colchón.

Conceptos clave

La regla de oro

Presupuestá sobre el piso, no sobre el promedio

El piso es el mínimo razonable que cobrás en un mes flojo. Mirá tus últimos meses y quedate con los peores, no con el mejor. Sobre ese número construís tu presupuesto.

Con ingreso variable, planificar sobre el mejor mes es la receta para quedarte corto cuando llega el mes flojo.

El problema del promedio

El promedio te miente

Los meses buenos

El excedente va al colchón, no al gasto

Cuando cobrás más que tu piso, esa diferencia tiene un orden: primero reponés lo que usaste, después engordás tu fondo de emergencia, y recién al final gustos. Un mes bueno no es tu nuevo nivel de ingreso.

🇦🇷 El colchón

El fondo de emergencia hace doble trabajo

Con ingreso variable apuntá a la parte alta del rango: 3-6 meses de gastos, más cerca de 6. Sirve para imprevistos y también de amortiguador entre meses.

Guardado en un instrumento de rescate rápido (como un FCI money market, que se rescata en el día), tenés de dónde sacar en los meses flojos sin entrar en deuda.

Seguí la lección completa

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