Las criptomonedas son monedas digitales que funcionan sin un banco central ni un gobierno que las controle. Existen gracias a una tecnología llamada blockchain: pensalo como un libro contable digital compartido entre miles de computadoras, donde cada transacción queda registrada y no se puede modificar.
Bitcoin y Ethereum: las más conocidas
Bitcoin fue la primera criptomoneda. Funciona como un sistema de pagos y transferencia de valor digital, sin intermediarios. Su precio puede variar mucho en poco tiempo — subir o bajar un porcentaje significativo en cuestión de horas.
Ethereum es otra criptomoneda muy conocida que, además de funcionar como dinero digital, permite crear aplicaciones y contratos que se ejecutan automáticamente (los llamados "contratos inteligentes"). También es volátil.
Stablecoins: el "dólar cripto"
Las stablecoins son criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, generalmente atado al dólar estadounidense. Las más conocidas son USDT (Tether), USDC y DAI. En Argentina, muchas personas las usan como forma de dolarizarse digitalmente — es lo que se conoce como "dólar cripto".
La diferencia clave: mientras Bitcoin o Ethereum pueden cambiar de precio drásticamente de un día para otro, una stablecoin busca mantenerse siempre en torno a US$1.
Lo que las criptomonedas NO son
- No son una cuenta de ahorro. No generan intereses garantizados ni tienen protección estatal.
- No están cubiertas por SEDESA. Si la plataforma donde las tenés cierra o es hackeada, no hay seguro de depósitos.
- No tienen valor garantizado. Incluso las stablecoins tienen riesgo: dependen de que la empresa emisora mantenga las reservas que respaldan su valor.