Cuando en la radio dicen "el Merval subió 3%" no están hablando de una empresa. Están hablando de un grupo de empresas, resumido en un solo número. Ese número es un índice.
Qué es, exactamente. Un índice toma un grupo de acciones y calcula un número que sube cuando al grupo, en conjunto, le va bien, y baja cuando le va mal. Es un termómetro: no te dice cómo le fue a cada empresa, te dice cómo le fue al conjunto.
Los dos que más vas a escuchar:
- El Merval resume a las acciones argentinas más operadas. Cuando alguien dice "la bolsa argentina subió", casi siempre está mirando el Merval.
- El S&P 500 resume a 500 de las empresas más grandes de Estados Unidos. Es la referencia más usada para decir "cómo le fue al mercado" a nivel mundial.
Un detalle que conviene tener claro: en la mayoría de los índices no todas las empresas pesan igual. Las más grandes pesan más. Por eso a veces una o dos empresas gigantes mueven el índice entero, aunque la mayoría de las demás se haya quedado quieta.
Y de ahí sale algo que sorprende la primera vez: el índice puede subir mientras la mayoría de las acciones del grupo bajan, si las pocas que subieron son las que más pesan. Es un promedio, no una votación.
Para qué sirve. Para tener contra qué comparar. Si tu acción subió 10% en un año, ¿te fue bien? Depende: si el índice de su mercado subió 25%, a tu acción le fue peor que al promedio. Sin un índice no hay forma de saber si un resultado es bueno o simplemente es lo que le pasó a todo el mundo.
Y lo que lo vuelve importante para vos. Un índice, en sí, no se puede comprar: es un número. Pero existen fondos que compran todas las empresas del índice, en la misma proporción en que pesan dentro de él. Esos fondos son los ETF. Comprar un ETF que sigue al S&P 500 es, en la práctica, llevarte el promedio de esas 500 empresas en vez de elegir una.
Esa es toda la idea: en lugar de preguntarte "¿qué empresa va a andar bien?", te llevás al grupo entero. No elimina el riesgo —si todo el mercado baja, el índice baja con él— pero te saca de encima el riesgo de haber elegido justo la empresa que falla.