El plazo fijo parece la cosa más simple del mundo: ponés plata, esperás, te devuelven más. Pero adentro tiene dos números distintos para la misma tasa, y tres variantes que funcionan diferente. Entenderlos es lo que te deja comparar ofertas de verdad.
El primer número: la TNA. Es la tasa nominal anual, la tasa "de lista". Pero ojo: no es lo que cobrás en un plazo fijo a 30 días. Lo que cobrás es la parte proporcional a esos días.
Supongamos $1.000.000 a una TNA del 30%, a 30 días. No cobrás el 30%: cobrás 30% × 30 días ÷ 365 días, que da alrededor de $24.650 de intereses. La TNA es la vara con la que se calcula, no lo que te llevás en ese plazo.
El segundo número: la TEA. Es la tasa efectiva anual, y responde otra pregunta: ¿cuánto rendiría esa plata en un año si cada 30 días renovás el plazo fijo con los intereses adentro?
Ahí pasa algo importante. En la segunda renovación ya no ponés $1.000.000: ponés $1.024.650, y los intereses se calculan sobre eso. En la tercera, sobre un poco más. Los intereses empiezan a generar intereses. Por eso, con una TNA del 30% renovando cada mes, al cabo de un año terminás con bastante más que el 30%: la TEA da alrededor del 34%.
Por qué existen los dos. La TNA sirve para calcular cuánto cobrás en un período. La TEA sirve para comparar cosas que acreditan distinto: un plazo fijo que te paga cada 30 días contra una cuenta que te acredita todos los días no se pueden comparar por TNA, porque reinvierten a ritmos distintos. Por TEA, sí.
Y la trampa más común está justo acá: ver una TNA en un lado y una TEA en otro, y compararlas como si fueran lo mismo. Un 34% de TEA y un 30% de TNA pueden ser casi la misma tasa escrita de dos maneras.
Las tres variantes.
- Tradicional: la tasa la sabés de antemano y no se mueve. El plazo mínimo es de 30 días. Es la vara de los pesos: sabés exactamente cuántos pesos vas a tener.
- UVA: en vez de una tasa fija, lo que te devuelven ajusta por inflación. El plazo mínimo es de 90 días. Es la vara de los precios: no sabés cuántos pesos vas a tener, pero sí que vas a poder comprar más o menos lo mismo.
- UVA precancelable: podés sacar la plata antes, a partir de los 30 días, pero si lo hacés no cobrás el ajuste completo por inflación: te pagan una tasa menor. Es flexibilidad a cambio de rendimiento.
Y un detalle práctico que cambia todo lo de arriba: la renovación automática. Si la tenés activada, al vencimiento el plazo fijo se vuelve a armar solo con capital más intereses. Es, sin pensarlo, la forma de cobrar la TEA en lugar de la TNA.