Ya conocés los instrumentos: plazo fijo, FCI, CEDEARs, bonos. Ahora viene la pregunta clave: ¿cómo los combinás? Eso es armar una cartera.
¿Qué es una cartera de inversión?
Es el conjunto de todos los instrumentos en los que tenés invertido tu dinero. No es un producto que se compra — es la distribución que vos elegís entre distintos instrumentos según tus objetivos, tu horizonte y tu tolerancia al riesgo.
Tu perfil de riesgo define tu cartera
En la lección sobre riesgo y rendimiento viste que a mayor riesgo, mayor potencial de ganancia (y de pérdida). Tu cartera debería reflejar cuánto riesgo estás dispuesto a tolerar:
Perfil conservador: prioriza la estabilidad. La mayor parte en instrumentos de bajo riesgo.
- Ejemplo orientativo: mucho peso en renta fija (money market, plazo fijo, FCI renta fija), poco o nada en renta variable
Perfil moderado: busca equilibrio entre protección y crecimiento.
- Ejemplo orientativo: combinación de renta fija y renta variable, con mayor peso en fija
Perfil arriesgado: acepta volatilidad a cambio de mayor potencial a largo plazo.
- Ejemplo orientativo: mayor peso en renta variable (acciones, CEDEARs, ETFs), con una base en renta fija
Tres principios para arrancar:
- Diversificá por tipo de instrumento: no pongas todo en un solo tipo. Combiná renta fija y variable según tu perfil.
- Diversificá por moneda/mercado: si todo tu patrimonio está en pesos argentinos, una parte en CEDEARs (exposición a dólares) agrega protección.
- Mantené tu fondo de emergencia aparte: los 3-6 meses de gastos en un money market no son parte de tu "cartera de inversión" — son tu red de seguridad. No los toques para invertir.