Cuando pedís un préstamo o financiás una compra, te muestran una tasa que suena razonable… y después el total a pagar es bastante más alto. No te estafaron: es que la tasa "linda" no incluye todo. El número que sí incluye todo se llama CFT, y aprender a leerlo es de las cosas que más plata te pueden ahorrar.
Qué es el CFT
CFT son las siglas de Costo Financiero Total. Es el porcentaje que refleja cuánto te cuesta de verdad tomar una financiación, porque suma todo lo que pagás, no solo los intereses:
- La tasa de interés (la TNA, tasa nominal anual).
- El IVA sobre esos intereses.
- Los seguros (por ejemplo, seguro de vida sobre el saldo).
- Los gastos administrativos, comisiones y cargos.
Por eso el CFT siempre es más alto que la tasa nominal. Por ley te lo tienen que informar, y suele aparecer bien grande en el contrato o en el resumen.
Por qué la TNA te confunde
La TNA (tasa nominal anual) es solo el interés "puro". Dos préstamos con la misma TNA pueden costarte muy distinto si uno tiene seguros y gastos altos y el otro no. Comparar por TNA es como comparar dos autos solo por el precio de lista ignorando patente, seguro y service.
Por eso la regla de oro es: compará por CFT, no por TNA. El CFT es el único número que pone a dos ofertas en igualdad de condiciones.
Un ejemplo para que se entienda
Imaginá una financiación con TNA del 100%. Suena caro pero "manejable". Cuando sumás el IVA sobre los intereses (21% de esos intereses), el seguro y los gastos, el CFT puede trepar bastante por encima de ese 100%. Ese salto —de la tasa que te dijeron al costo real— es exactamente lo que el CFT te muestra y la TNA te esconde.
La cuenta exacta la hace el número que ya te dan; vos no tenés que calcularlo. Tu trabajo es buscarlo y compararlo.
Dónde encontrarlo
- En el resumen de la tarjeta, cuando financiás saldo.
- En el contrato de un préstamo (personal, prendario, etc.).
- En las condiciones de una compra en cuotas con recargo.
Buscá la sigla "CFT" (a veces "CFTEA", el efectivo anual). Ese es el número que tenés que mirar antes de firmar.
Cómo usarlo para decidir
- Ubicá el CFT de cada opción.
- Compará el mismo plazo (un CFT a 12 meses no se compara con uno a 24 sin ajustar).
- Calculá el total a pagar y contrastalo con el precio de contado. Si financiar te cuesta mucho más que el contado, ya sabés.
Entender el CFT no significa que nunca haya que financiar: significa que cuando lo hacés, sabés cuánto te cuesta y elegís con los ojos abiertos. Si querés ver cuándo financiar conviene y cuándo no, seguí con la guía de pagar en cuotas o al contado.